Un proyecto que surgió después de conocer el relato de boca de un familiar y de amigos que vivieron el hecho que se narra. Con escaso presupuesto costeado por el propio director y el apoyo incondicional de varios amigos, Epi se embarcó en su primer trabajo como realizador para lo que contó con un elenco de artistas leoneses,alguno profesional pero la mayoría aficionados y debutantes en el cine con esta película. Tras un casting en la Escuela Municipal de Artes Escénicas, fueron seleccionados Joaquín Mateos, Carolina González, Déborah Domínguez y, algo más tarde, Javier Bermejo, Herminio López “Molus” y Pablo Álvarez. Después llegaron los veteranos, Ricardo García, Magín Mayo, Jaime Rodríguez y Juan Pajares. Para los aspectos más técnicos de rodaje y postproducción se contó con AUPA FILMS, una productora leonesa joven (y de jóvenes) formados en la Escuela de Cine de Ponferrada.